SEDACIÓN
CONSCIENTE
El término "sedación consciente"
fue introducido por la "American Dental Society of Anesthesiology" y
se refiere a un estado medicamente controlado de sedación de la conciencia, que
mantiene al paciente libre de ansiedad, tensión y dolor, al tiempo que permite
la respuesta del mismo ante estímulos físicos u órdenes directas.
La sedación consciente consiste en la administración de ansiolíticos y analgésicos que dosificados de forma precisa y gradual, consiguen que el paciente obtenga el grado de relajación y bienestar requerido para la intervención.
El paciente está consciente y colaborador y al disponer de una vía venosa se pueden administrar fármacos para obtener el grado de sedación preciso en cada momento de la intervención.
La sedación consciente consiste en la administración de ansiolíticos y analgésicos que dosificados de forma precisa y gradual, consiguen que el paciente obtenga el grado de relajación y bienestar requerido para la intervención.
El paciente está consciente y colaborador y al disponer de una vía venosa se pueden administrar fármacos para obtener el grado de sedación preciso en cada momento de la intervención.
La
sedación consciente o superficial puede definirse como aquella técnica anestésica
que consiste en proporcionar, mediante la administración de fármacos específicos
por vía endovenosa, un estado de ansiolisis y relajación psíquica y, por tanto,
de tranquilidad y colaboración por parte del paciente ante la aplicación de los
múltiples tratamientos odonto-estomatológicos disponibles en el arsenal
terapéutico y de manera especial en cirugía oral e implantología.
Debe
permitir en todo momento el contacto verbal con el paciente y la respuesta a
órdenes verbales, proporcionar la necesaria inmovilidad con una adecuada
función respiratoria y mantenimiento efectivo de la vía aérea, estabilidad
hemodinámica con mínima o nula morbilidad y control mediante monitorización continúa
de la frecuencia del pulso y saturación de oxígeno en sangre periférica.
Facilita
la realización de los procedimientos y tratamientos clínicos odontológicos
debiendo de acompañarse de una adecuada y eficaz administración de anestesia
local.
INDICACIONES Y
CONTRAINDICACIONES.
COMPLICACIONES
La
sedación consciente puede ser una técnica indicada y adecuada para cada una de
las especialidades odontológicas si es requerida por el paciente, admitida y
comprendida por él; así como por parte del odontólogo que la conoce y quiere
aplicar lo dicho anteriormente, trabajando en condiciones óptimas.
Hay
dos circunstancias que complican de alguna manera, tanto los criterios de
selección como de exclusión; a saber: edad del paciente y patología asociada.
En cualquier caso el paciente debe tener todas
sus patologías controladas antes de iniciar el procedimiento odontológico.
En todos los casos, desde el punto de vista
anestesiológico hay que clasificar a los pacientes en alguno de los grupos de
la clasificación del estado físico de la American Society of Anesthesiologists
(Clasificación ASA):
ASA 1: paciente sano normal.
ASA 2: paciente con enfermedad sistémica leve
(Hipertensión controlada, obesidad moderada según IMC…).
ASA 3: paciente con enfermedad sistémica
grave que limita la actividad (angina inestable, infarto de miocardio de menos
de 6 meses, EPOC…).
ASA 4: paciente con enfermedad incapacitante,
que suponga una amenaza constante para la vida (insuficiencia cardiaca
congestiva, insuficiencia renal…).
ASA 5: paciente moribundo, que probablemente
no sobrevivirá 24 horas.
ASA 6: paciente con muerte encefálica, cuyos
órganos se están extrayendo.
Obviamente
los pacientes ASA 1 y 2 son los indicados para sedación consciente en la
consulta. Los pacientes ASA 3 deben ser analizados cuidadosamente por el
anestesiólogo mediante interconsulta pudiendo realizarse en algunos de ellos, y
el resto de los ASA 3, lógicamente serán tratados en ambiente hospitalario.
Por
lo tanto, se puede afirmar sin temor a equivocación que contraindicaciones
absolutas, salvedad aparte lo dicho arriba, no pueden concretarse en el terreno
de la práctica clínica diaria dental en cuanto al uso de la sedación consciente.
Por
último hay que señalar en cuanto a las complicaciones y efectos secundarios,
que son muy poco frecuentes las primeras y excepcionalmente graves los
segundos.
En
el apartado de las complicaciones están como más importantes: la reacción
alérgica a alguno de los fármacos utilizados, poco frecuente por suerte y donde
la anamnesis es esencial para evitar cualquier hecho inesperado.
La
depresión respiratoria es muy poco probable, pero no descartable a priori, si
se indican y manejan con seguridad los ansiolíticos, con la gran ventaja
añadida que se dispone de antagonización específica y efectiva al máximo.
Los
efectos secundarios son mínimos habitualmente y pueden concretarse en un
retraso en la reversión del efecto sedante que sólo demoraría el alta de la
clínica y los concernientes a la veno-punción e irritación venosa, poco frecuentes,
limitados y fácilmente reversibles.
216 GACETA DENTAL 197, noviembre 2008
1.
La sedación consciente es un
estado medicamente controlado de sedación de la conciencia
2.
Es una buena opción frente a
pacientes muy ansiosos y temerosos del dentista.
3.
Proporciona al paciente un estado
de relajación mediante medicamentos vía endovenosa.
4.
Se debe contar con el equipo
necesario para este procedimiento.
5.
También es una excelente opción
para niños y personas discapacitadas.
6.
Los efectos secundarios son
mínimos.





