miércoles, 16 de octubre de 2013

 
+Alfredo Sakar +Alfredo Sakar


SEDACIÓN CONSCIENTE

 

    El término "sedación consciente" fue introducido por la "American Dental Society of Anesthesiology" y se refiere a un estado medicamente controlado de sedación de la conciencia, que mantiene al paciente libre de ansiedad, tensión y dolor, al tiempo que permite la respuesta del mismo ante estímulos físicos u órdenes directas.
     La sedación consciente consiste en la administración de ansiolíticos y analgésicos que dosificados de forma precisa y gradual, consiguen que el paciente obtenga el grado de relajación y bienestar requerido para la intervención.
     El paciente está consciente y colaborador y al disponer de una vía venosa se pueden administrar fármacos para obtener el grado de sedación preciso en cada momento de la intervención.


     La sedación consciente o superficial puede definirse como aquella técnica anestésica que consiste en proporcionar, mediante la administración de fármacos específicos por vía endovenosa, un estado de ansiolisis y relajación psíquica y, por tanto, de tranquilidad y colaboración por parte del paciente ante la aplicación de los múltiples tratamientos odonto-estomatológicos disponibles en el arsenal terapéutico y de manera especial en cirugía oral e implantología.

     Debe permitir en todo momento el contacto verbal con el paciente y la respuesta a órdenes verbales, proporcionar la necesaria inmovilidad con una adecuada función respiratoria y mantenimiento efectivo de la vía aérea, estabilidad hemodinámica con mínima o nula morbilidad y control mediante monitorización continúa de la frecuencia del pulso y saturación de oxígeno en sangre periférica.

     Facilita la realización de los procedimientos y tratamientos clínicos odontológicos debiendo de acompañarse de una adecuada y eficaz administración de anestesia local.

 

INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES.

COMPLICACIONES

     La sedación consciente puede ser una técnica indicada y adecuada para cada una de las especialidades odontológicas si es requerida por el paciente, admitida y comprendida por él; así como por parte del odontólogo que la conoce y quiere aplicar lo dicho anteriormente, trabajando en condiciones óptimas.

     Hay dos circunstancias que complican de alguna manera, tanto los criterios de selección como de exclusión; a saber: edad del paciente y patología asociada.

      En cualquier caso el paciente debe tener todas sus patologías controladas antes de iniciar el procedimiento odontológico.

En todos los casos, desde el punto de vista anestesiológico hay que clasificar a los pacientes en alguno de los grupos de la clasificación del estado físico de la American Society of Anesthesiologists (Clasificación ASA):

ASA 1: paciente sano normal.

ASA 2: paciente con enfermedad sistémica leve (Hipertensión controlada, obesidad moderada según IMC…).

ASA 3: paciente con enfermedad sistémica grave que limita la actividad (angina inestable, infarto de miocardio de menos de 6 meses, EPOC…).

ASA 4: paciente con enfermedad incapacitante, que suponga una amenaza constante para la vida (insuficiencia cardiaca congestiva, insuficiencia renal…).

ASA 5: paciente moribundo, que probablemente no sobrevivirá 24 horas.

ASA 6: paciente con muerte encefálica, cuyos órganos se están extrayendo.

     Obviamente los pacientes ASA 1 y 2 son los indicados para sedación consciente en la consulta. Los pacientes ASA 3 deben ser analizados cuidadosamente por el anestesiólogo mediante interconsulta pudiendo realizarse en algunos de ellos, y el resto de los ASA 3, lógicamente serán tratados en ambiente hospitalario.

     Por lo tanto, se puede afirmar sin temor a equivocación que contraindicaciones absolutas, salvedad aparte lo dicho arriba, no pueden concretarse en el terreno de la práctica clínica diaria dental en cuanto al uso de la sedación consciente.

     Por último hay que señalar en cuanto a las complicaciones y efectos secundarios, que son muy poco frecuentes las primeras y excepcionalmente graves los segundos.

     En el apartado de las complicaciones están como más importantes: la reacción alérgica a alguno de los fármacos utilizados, poco frecuente por suerte y donde la anamnesis es esencial para evitar cualquier hecho inesperado.

     La depresión respiratoria es muy poco probable, pero no descartable a priori, si se indican y manejan con seguridad los ansiolíticos, con la gran ventaja añadida que se dispone de antagonización específica y efectiva al máximo.

     Los efectos secundarios son mínimos habitualmente y pueden concretarse en un retraso en la reversión del efecto sedante que sólo demoraría el alta de la clínica y los concernientes a la veno-punción e irritación venosa, poco frecuentes, limitados y fácilmente reversibles.


216 GACETA DENTAL 197, noviembre 2008

 
 En Sakar Dental podemos ayudarlo con esto y otros problemas

1.     La sedación consciente es un estado medicamente controlado de sedación de la conciencia
 

2.     Es una buena opción frente a pacientes muy ansiosos y temerosos del dentista.
 

3.     Proporciona al paciente un estado de relajación mediante medicamentos vía endovenosa.
 

4.     Se debe contar con el equipo necesario para este procedimiento.

5.     También es una excelente opción para niños y personas discapacitadas.

6.     Los efectos secundarios son mínimos.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario